Día Mundial del Malbec: la clave de la calidad ahora es el terruño

Economía lunes 16 de abril de 2018

Especialistas afirman que en esos lugares específicos está la clave para que continúe el crecimiento de la calidad. La superficie cultivada con esta uva aumentó 75% en 10 años.

“Esta semana hicimos el último riego y ahora en todo el invierno no lo tocamos más”, explicaba hace un par de semanas atrás una guía en una bodega de Luján al referirse a un viñedo de Malbec. A lo que un turista, sorprendido, le preguntó: “¡¿Cómo no lo riegan más?!”. Y no. No necesita más agua. En lo que podría haber sido una debilidad para cualquier otro cultivo, como un clima desértico con suelos áridos, el Malbec la transformó en fortaleza.

Es, y lo afirman tanto las cifras como los especialistas, el vino argentino por excelencia. Según la COVIAR, en 10 años, la superficie cultivada con Malbec en el país creció más del 75% hasta llegar en 2017 a ocupar más de 40.000 hectáreas.

El Malbec no ha dejado de crecer, no lo hará y todavía no ha encontrado su techo. “Hay mucho por hacer y se ha empezado. Ahora hay que hablar de terruños. De 2013 hasta ahora se avanzó y nos falta que esos vinos añejen 10 o 15 años para ver si tenemos carácter o potencial de guarda. No nos tenemos que cansar, el Malbec es nuestra cepa, nuestra insignia”, opina Juan Facundo Suárez, al frente de Finca Suárez.

Juan nombra la nueva palabra clave al hablar de esta cepa: terruño. Esos lugares de producciones originales son en los que, en palabras del enólogo Alejandro Sejanovich, crecerá la calidad del Malbec. “Hoy el enfoque está en los lugares y terruños específicos, y es ahí en donde se puede crecer en calidad e intelectualmente. Ese crecimiento es el que va a permitir que el vino de volumen de Malbec no decaiga. Es nuestra cepa emblema y eso no va a cambiar”, comenta el especialista.

El enólogo Leo Borsi, quien trabaja tanto con vinos argentinos como franceses, grafica en una frase lo que es el Malbec. “Es una arma interesante para transferir la expresión de cada lugar”, dice.

“En su calidad y en su expresión está consolidando el trabajo y la expresión de los lugares, porque una misma variedad permite que cada lugar se exprese. Antes no sabíamos bien y la diferencia, por ahí se la atribuíamos al corte, al trabajo que se le había aplicado al viñedo o la bodega, y no tanto al origen. Ahora, como tenemos mucho Malbec, podemos comparar la expresión de cada lugar. Aporta algo nuevo al mercado, es un varietal que no se conocía en el mundo, son perspectivas excelentes, nos pone en el plano mundial como país y en una escala nacional nos ayuda a segmentar y jerarquizar diferentes lugares y nos ayuda a entender mejor quiénes somos dentro del mapa”, afirma el especialista.

Para Borsi, nadie puede saber a ciencia cierta si el Malbec tiene un techo. “En la medida en que seamos fieles en lo que sentimos por el vino, no creo que tenga techo porque cada lugar se expresa y se mejora en una evolución normal”, opina.

“El Malbec tiene todo para salir adelante, y es el único vino argentino con posibilidades de codearse con los mejores del mundo. Es un varietal que se adapta muy bien y que puede expresar como pocos el carácter de un lugar y el estilo de un hacedor”, opina el periodista especializado en vinos Fabricio Portelli.

Para Portelli, el destino del Malbec es crecer. “Primero porque ha demostrado tener un crecimiento sostenido, más allá de los vaivenes de la economía y de la tendencia a la baja del consumo. Si el consumo y las exportaciones vuelven a crecer, seguramente serán a manos del Malbec”, afirma. Y coincide en que los vinos más prestigiosos y que trascendieron generaciones no son reconocidos por sus uvas sino por su procedencia.

Noticias Relacionadas

  • La crisis cambiaria se llevó más de U$S29.000 millones

    Economía domingo 23 de septiembre de 2018
  • El dólar cerró la semana con tendencia negativa

    Economía viernes 21 de septiembre de 2018
  • Se profundiza la tendencia a la baja del dólar

    Economía viernes 21 de septiembre de 2018