“La cárcel y los presos son producto de nosotros mismos”

“La cárcel y los presos son producto de nosotros mismos”

El 13 de marzo cumplió 44 años y es juez hace 7. Practica deportes desde chico y es especialista y referente local en asuntos carcelarios.

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Un día comenzó a trotar en el lago del Parque San Martín y ahora corre maratones de alta resistencia física y mental. ¡Si hasta en la foto de su perfil en Whatsapp se lo ve trotando!

Maipucino y zaffaronista, ha hablado largamente “de los grandes problemas que genera el encierro en las prisiones” y durante el último mes tuvo un rol activo en la puja entre Suprema Corte-jueces por el traslado de personal y en la solución.

Sarmiento con Raúl Zaffaroni en la facultad de Derecho de la UBA en 2015.

Directamente desde el aislamiento social preventivo y obligatorio por el coronavirus, habla Sebastián Sarmiento, ex director del sistema penitenciario que en su actual rol de juez penal acaba de mandar a juicio oral y público a Nicolás Gil Pereg, el israelí preso por los crímenes de la madre y la tía.

Un mano a mano pero virtual

-¿Cómo vive este encierro? -Parcialmente. Estoy como juez de turno, lo que implica trabajar activamente, especialmente atendiendo temas vinculados a la cárcel y a la ejecución de las penas de prisión. Durante los primeros días se han presentado muchas acciones de hábeas corpus en beneficio de las personas detenidas, y varios cientos de solicitudes de prisiones domiciliarias. El resto del tiempo me quedo en mi casa, trabajando y resolviendo lo urgente.

-¿Cree que ya está solucionado el conflicto entre los jueces civiles y la Suprema Corte por el traslado de personal al fuero de Familia, más allá de la acordada de suspensión?

-La coyuntura puso a ese conflicto en un segundo plano. Pero, claramente, demostró la necesidad de que las grandes decisiones a nivel operativo y estratégico deben lograr el consenso adecuado, especialmente el consenso de los principales actores.

“Fue un error haber planteado una modificación tan trascendental sin consultar a los jueces que día a día toman decisiones y son un engranaje fundamental en el servicio de justicia”Sebastián Sarmiento, juez

“Puedo poner como ejemplo absolutamente diferente”, dice el magistrado, el caso de las reformas realizadas en el fuero penal, en virtud de la ley 9040. “Aquella vez, cada uno de los jueces penales fuimos consultados por el Ministro Coordinador del fuero penal de la Suprema Corte, (José Valerio) a los efectos de ir implementando dicha reforma, logrando consensos básicos. Y si bien, como toda reforma, trajo consigo algunos inconvenientes, hoy ha generado una respuesta moderna y eficiente”.

“Celebro que se haya alcanzado un acuerdo entre la Suprema Corte  y la Justicia Civil; destaco principalmente el trabajo de la Asociación  de Magistrados de Mendoza, que intermedió y logró una solución al conflicto”

-Aun queda mucho por hacer…

-No obstante, la situación de la Justicia de Familia, que fue la que originó la toma de las medidas cuestionadas, no ha visto una solución a su crisis operativa. Espero que con el correr del tiempo y con la vuelta a la normalidad de nuestra provincia, se ponga el foco en ello.

El imputado que dice ser un gato

-Hábleme del israelí Nicolás Gil Pereg, un imputado de características tan peculiares que está preso y espera el juicio por los crímenes de la madre y la tía en Guaymallén…

-El caso de Gil Pereg ha representado el más difícil a nivel técnico y humano que me ha tocado resolver. La situación del imputado, así también como las características de los hechos que se investigan, claramente provocan un desafío profesional muy intenso. Desde las primeras audiencias, cuando el señor Gil Pereg se orinó en la sala, como en las siguientes, donde ingresó maullando, todo me provocó un asombro importante.

Gil Pereg en prisión.

Aunque mis diferentes funciones me han permitido tener contacto con un sinnúmero de personas detenidas, este caso tiene características muy particulares. Días atrás finalmente ordené la elevación de la causa a juicio oral, que se hará por jurado popular.

En febrero, Sarmiento mandó a juicio al israelí. Foto: Fernando Martinez

En mis conclusiones, luego de evaluar catorce informes psicológicos y psiquiátricos, 3.200 fojas y un sinnúmero de testimonios, determiné que estamos frente a una persona que padece de un trastorno esquizotípico de personalidad, pero que comprende la criminalidad de los hechos y tuvo un control del manejo de sus acciones; especialmente por las características de realización y la gravedad del hecho del que presuntamente sería responsable.

También estamos frente a una situación de suma complejidad porque en caso de ser condenado implicaría una pena perpetua, y su poca posibilidad de contacto con el resto de la población penal, hace que su permanencia en el ámbito carcelario sea muy difícil.

Deportes para vivir

-¿Por qué corre maratones?

-Respecto a eso, desde chico practico deporte. No entiendo la vida, sin estar vinculado a la actividad física. Hace unos cinco años comencé a trotar para bajar de peso, y progresivamente fui participando en carreras de 10k, 21k, y luego comencé a correr en la montaña. Esto último cambió mi vida para siempre. Luego de un año de iniciar mi actividad en el running, participé en  mi primer ultra maratón de montaña de 100km, y no he parado hasta la fecha. Este tipo de competiciones que se denominan ultra trail, generan un desafío físico y mental increíble. Uno se tiene que preparar para estar muchas horas expuesto a diferentes condiciones de  clima y de terreno. La planificación representa un elemento central, como también el manejo de la ansiedad. Por eso digo que cada carrera, implica una enseñanza para la vida diaria.

Esta actividad me ha permitido conocer muchísimos lugares de Argentina y de otros países; paisajes que en auto u otro medio de movilidad jamás podría haber visto  o transitado. Pude disfrutar de lagos y cumbres nevadas de la Patogonia, de la altura de la montañas de Mendoza y del desierto de Ica en Perú, entre otro lugares.

Sarmiento durante 2019, al finalizar una carrera de 160 km en Villa Yacanto, Córdoba.

En una travesía por la quebrada de Vargas, en Los Penitentes.

Actualmente entreno con el grupo Resistencia Teem, y mi última carrera fue de 200 km en Villa la Agostura. Este año viene un poco trunco por la situación que estamos viviendo. Espero que todo se encarrile y que aquellos que disfrutamos de esta magnífica actividad podamos volver a hacerlo.

En el estadio Sánchez-Pizjuán del Sevilla con la casaca del Deportivo Maipú (2016).

-Para andar diariamente, ¿auto o moto?

-Me gustan las motos. Recién el año pasado pude comprarme una, y si bien es viejita, estoy haciendo mis primeros kilómetros.

“Claramente la moto es símbolo de libertad. Con los cuidados necesarios  es un vehículo que  se puede disfrutarse muchísimo”

-¿Cómo fue su experiencia como director del Servicio Penitenciario?

-Fue, por lejos, la más intensa de mi vida. Estuve siete años de 2006 a 2013. Comencé como asesor jurídico y tres años después me ofrecieron ser director del Complejo Penitenciario Almafuerte. Tenía 32 años y fui el director más joven designado.

En 2011 fui elegido Director General del Servicio Penitenciario, a cargo de doce establecimientos y unidades penales. Durante todos esos años  generé una profunda vocación por los temas carcelarios. Pude comprender a ambos lados de las rejas. Por un lado, el sufrimiento al que están sometidos día a día las personas detenidas. Pero también la situación del personal penitenciario. Este último, en su gran mayoría, demuestra un compromiso muy grande que gran parte de la sociedad desconoce.

“Hay que entender que la cárcel es una fábrica de dolor. Sólo en la medida en que comprendamos que todos estamos muy cerca de la cárcel, que no es ajena, y que entre todos producimos la cárcel y los presos que tenemos, podremos empezar a actuar para modificar una realidad que produce vergüenza y espanto”

-Lo que guste decir…

-La vida me ha permitido transitar caminos personales y profesionales privilegiados. Diariamente debo agradecer a mi familia y a los que confían en mí de poder hacer cosas que me apasionan.

“La sociedad espera del Poder Judicial una actitud más humana y eficiente: espero que estemos a la altura de esa demanda”