Tarjetas: el costo financiero en cuotas se disparó a casi 100%

Tarjetas: el costo financiero en cuotas se disparó a casi 100%

Esconderla. Es lo mejor que se puede hacer hoy con la tarjeta de crédito. En principio, para no tentarse. En especial, cuando promocionan cuotas fijas, que en forma engañosa se puede pensar que son sin interés, cuando en realidad tienen un interés implícito.

El 18 de mayo pasado pagar en dos cuotas pasó a tener un costo financiero total del 69%, mientras desde el 20 de agosto trepó al 78%, que se disparó a 97,4% desde la semana pasada.

Una de las claves a tener en cuenta es no fijarse tanto en la tasa nominal anual, ya que ahí el costo es del 65%. Porque esa TNA vendría a ser una suerte de tasa bruta, pero no la ‘neta’ que terminará pagando el ‘tarjetahabiente’, tal como denominan en la jerga al usuario de tarjeta de crédito.

Si uno se fija en la tasa efectiva anual, verá que asciende a 84,5%, pero a esa TEA se le debe aplicar el IVA del 10,5%, que es lo que en definitiva se terminará pagando, por lo que la premisa es fijarse siempre en estas tres letras claves: CFT, abreviatura de costo financiero total, que asciende al 97,4% para el caso de pagar en tan sólo dos cuotas.

Pagar en seis cuotas, en tanto, tenía un costo financiero total del 69% desde el 18 de mayo, que se incrementó al 79% desde el 20 de agosto y ahora se disparó al 99%.

Para más de seis cuotas la tasa era de 77,7% desde mayo, que se fue a 87% desde agosto y al 108% desde ahora. Para más de 12 cuotas la tasa era del 81% desde mayo, del 91% desde el 20 de agosto y pasó ahora al 112,7%. En 24 cuotas la tasa pasó del 83% desde mayo, al 94% desde agosto y al 117% desde ahora.

¿Revolving?
Lo que es importante es no hacer revolving, que es como se denomina en la jerga a financiarse con tarjeta, o sea a pagar el mínimo, porque ahí el costo financiero total es del 100%, por lo que se termina pagando el doble dentro de doce meses. Y si se paga en cuotas ya se termina pagando el doble, por lo que si alguien compra algo en cuotas y paga el mínimo, lo que le salió $10.000 terminará pagando $ 40.000 dentro de doce meses. O sea, el doble del doble: cuatro veces más. Por eso hay que prestar mucha atención antes de hacer una compra en cuotas, aunque sea algo barato, ya que “no hay nada más caro que lo barato que uno no necesita”.

En caso de no poder pagar el total del resumen, conviene pagar lo máximo que se pueda, no sólo al mínimo, y apenas uno vaya recibiendo nuevos ingresos, ir depositándolo en la tarjeta, para achicar la deuda. En caso de no poder hacerlo, pedir un préstamo personal en el mismo banco donde se tiene el plástico y decir que es para pagarlo, ya que la tasa de financiación con la tarjeta es 25% más cara que el de un crédito personal.

Otro de los puntos fundamentales es ver cuándo es la fecha de vencimiento de la tarjeta, de modo de hacer las compras de mayor magnitud un día después de que venza, de modo de tener un mes más para pagarlos.