Un avión eléctrico, enchufado una hora, puede volar 160 kilómetros

Un avión eléctrico, enchufado una hora, puede volar 160 kilómetros

Una recarga de baterías, que dura una hora, permite a este pequeño avión para dos pasajeros, hacer trayectos de hasta 160km.

Las ciudades de Mendoza y San Juan están separadas por apenas 165km, que es prácticamente la autonomía que tiene el nuevo avión ultraliviano Pipistrel Alpha Electro. Con un ínfimo gasto, las dos capitales cuyanas podrían unirse en una hora. Se lo enchufa una hora a la red domiciliaria, y sus baterías permiten volar hasta 160km por hora, durante 60 minutos.

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El Alpha Electro es una avión ultraligero fabricado en Eslovenia, que solo pesa 300 Kilos, y la tercera parte, 100 Kilos, corresponden a la batería eléctrica de 21 KWh. Puede llevar a dos personas. Cuesta 123.000 euros -mas impuestos-, y ya se han vendido 40 unidades en Europa (principalmente a Suiza), Estados Unidos y Australia

Su principal innovación es el motor eléctrico de 60 KW que permite volar y maniobrar correctamente con un consumo moderado y que no contamina el ambiente.

El biplaza eléctrico se puede ajustar a las necesidades de las escuelas de vuelo -básicamente es un entrenador- pero que puede usarse para vuelos cercanos de turismo. Usa distancias de despegue muy cortas, tiene una tasa de ascenso de 5,08 m/s (1000+ fpm) y autonomía de una hora más 30 minutos en reserva.

La palabra de su creador

Ivo Boscarol, el director ejecutivo de Pipistrel, habló sobre ls virtudes del Alpha Electro: “Con el aumento constante del precio de los carburantes ya va siendo hora de replantearse un nuevo modelo de entrenamiento de pilotos. ¡Nuestra solución supone el primer avión de entrenamiento puramente eléctrico! Las tecnologías desarrolladas especialmente para esta aeronave reducen el coste inicial del entrenamiento del piloto más de una 70 %, haciéndolo más asequible que nunca. El hecho de poder llevar a cabo un entrenamiento en aeródromos más pequeños, más cercanos a las poblaciones, con cero emisiones de CO2 y con el mínimo ruido es también algo revolucionario”, expuso.