Un violador adolescente va a la cárcel luego de que sus padres lograran su confesión

Un violador adolescente va a la cárcel luego de que sus padres lograran su confesión

Los padres de un violador adolescente obligaron a su hijo a presentarse en una comisaría para confesar un delito de abuso sexual después de descubrir que su hijo le había enviado un mensaje de texto a su víctima para pedirle perdón. Esto ocurrió en el sur de Gales, Reino Unido, según informó The Daily Mail. 

Te puede interesar: Suarez extendió la etapa de distanciamiento hasta el 12 de julio: las nuevas medidas que regirán en Mendoza

La agresión tuvo lugar en enero del año pasado y Jack Evans, que en aquel entonces tenía 17 años, estaba a punto de eludir la justicia porque la muchacha nunca denunció los hechos.

Pero cuando el padre de Jack, Jonathan, y su madrastra Sarah vieron el mensaje que el joven le envió a su víctima dos meses después de los hechos, insistieron en que Jack se entregara a la Policía.

“Yo quería que él dijera la verdad, tenía que hacer lo correcto y admitir su culpa”, afirmó Jonathan.

“Fue difícil para todos nosotros y hubo bastantes discusiones. Le dije que lo mejor para él era mostrarles a todos que estaba haciendo todo lo posible para corregir lo que sucedió”, añadió el progenitor.

La víctima de Jack Evans, que antes del ataque era virgen, reveló en la Corte haberle pedido en el último minuto al muchacho que se detuviera, pero este continuó. Ella dijo que se sintió “despreciable” e incapaz de volver a confiar en los hombres.

La defensa del agresor pidió la libertad condicional para su cliente debido a las “circunstancias excepcionales”.

“Es extremadamente raro que alguien admita un delito tan grave sin que haya una denuncia”, dijo Gareth Williams, el abogado del joven. Sin embargo, el juez consideró que el caso tenía características agravantes y que Evans debía ser recluido en una unidad carcelaria.

Después de recibir una rebaja de condena por su edad y por haberse declarado culpable, Evans deberá cumplir dos años de cárcel en una prisión juvenil, además de registrarse como delincuente sexual.